Doce Miradas, doce mujeres en aniversario

No son los 7 magníficos. Son las 12 magnificas. Son 12 miradas de mujeres que se encontraron hace 2 años y decidieron vestir y pasear las gafas de la igualdad. No les gustaba la realidad social, no les gustaba los techos de cristal. Con grandes dosis de deseos de contribuir a la transición de la igualdad formal a la real han llegado a este aniversario con un gran “subidón”, abriendo puertas a cielos abiertos. Esos si les gustan, mucho, mucho.

En la conmemoración del aniversario, ayer jueves, 28 de mayo, contaron con alianzas y apoyos múltiples. Las mesas organizadas sobre medios de comunicación, poder y juventud, una buena muestra de ello..

untitled (3)

Isaías La Fuente, periodista de La Ser, por Skype, nos desmitificó la cadena. La teníamos por el medio de comunicación más equilibrado en representación de profesionales de hombres y mujeres. Aparentemente lo es. Pero los cargos de dirección permanecen aún desempeñados mayoritariamente por hombres. El techo de cristal se mantiene, se perpetúa. La parrilla de la radio y la televisión no se corresponde a una igualdad “real”.

Y, ¿los techos de bambús? Más resistentes, más flexibles, más difíciles de agrietar, de abrir brechas. Oihane Agirrregoitia, concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Bilbao, los aborda a diario en el ejercicio de su cargo. Pero, ahí está con entusiasmo y ganas…

El perfil de liderazgo masculino y femenino fue cuestionado por Carolina Pérez, Presidenta de la asociación de empresaria y directivas de Bizkaia y con María Silvestre siempre aprendemos. ¡Qué bien explicó el sistema de cuotas! No es una medida discriminatoria. Es una medida de acción positiva. No es una herramienta de apoyo para mujeres discapacitadas, por ejemplo. Es para compensar y equilibrar la sociedad, el sistema patriarcal origen de la gran desigualdad existente de hombres y mujeres. Nos recordó que ojo con las mujeres que se desvalorizan por llegar a puestos de poder por la cuota. El valor es intrínseco. ¡Que no lo olviden!.

El cierre del encuentro con un photocall y un ambiente distendido nos ha dejado cuerpo para repetir, al favorecerse un interesante networking, tejiendo redes con personas conocidas y otras no tanto que empiezan a serlo desde ya. Un puntillo de regusto para repetir el año que viene, y el siguiente, y el otro…

Zorionak.