Vertederos de información

Hace ya más de diez días, dos trabajadores quedaron sepultados bajo toneladas de residuos, en un vertedero aparentemente controlado. Ocurrió en Zaldíbar, Bizkaia. La noticia se dejó entrever sigilosamente en los medios de comunicación, pero la Copa, el Athletic, coronavirus, World Mobile y demás parafernalia informativa, la relegaron  de una manera sorprendente, en los principales canales de comunicación.

Entre tanto, la ciudadanía alza su voz en los alrededores, en Bizkaia, y en Euskadi en general, esforzándose porque se le escuche. Tanto por la recuperación de los cuerpos, como por la depuración de responsabilidades. Tanto más cuanto en las labores de desescombro se ha descubierto amianto y otras sustancias, que en teoría deben estar sujetas al más estricto control.

No ha venido nada bien que se venga la tierra abajo justo en este momento, cuando las espadas electorales ya se están poniendo en alto. Y menos aún en un contexto como el actual, de creciente sensibilidad ciudadana hacia la cuestión medioambiental, toda vez que empezamos a darnos cuenta de que no es una frikada de unos pocos y que nos lo va a poner bastante complicado si no nos arremangamos ya.

En medio de todo este embrollo, empieza a aflorar de nuevo la información, con cuentagotas, alarmando, y poniéndonos la mosca detrás de la oreja. Desinformación, falta de transparencia, comunicados que no comunican, fakes y medias verdades, verdades completas que pierden credibilidad por el cabreo que va in crescendo… Y al final el remedio es peor que la enfermedad, no sé si por los nervios de la campaña electoral en ciernes o por la presión de la ciudadanía, pero ha llegado tarde y mal.

Todo se ha hecho mal. Empezando por la gestión misma del vertedero, evidentemente. La empresa, dudosa. El control de la cosa pública, parece que desastrosa también. Muchos puntos negros por el camino, y todas las entidades aparentemente implicadas intentando salir a flote de esta montaña de basura que no parece tener fin.

Otra vez, la falta de transparencia sienta cátedra. Y nos hace retroceder muchos años atrás, recordando episodios del pasado que creíamos que nunca tendrían lugar aquí. Y esa desinformación crea una inseguridad enorme, tremenda. Proporcional al monumental cabreo de la ciudadanía, que quiere claridad y quiere saber a qué atenerse.

Entrevistamos a… Álex Fernández Muerza

Álex Fernández Muerza, contagiador de Medio Ambiente y Ciencia, experto en periodismo, redes sociales y comunicación, y reciente premio de periodismo ambiental de Euskadi, estará con eCivis este miércoels 19 de febrero en el Glass Grill Urbano a partir de las 18.30 para charlar al hilo de la reciente Declaración de Emergencia Climática.

Para ir abriendo boca, le hemos hecho algunas preguntas que nos inspiren algunas otras para el debate. Aunque la verdad es que los acontecimientos de los últimos días en Bizkaia, seguro que dan pie a muchas reflexiones de diferente índole.

Toma nota de lo que nos ha contado, y nos vemos el miércoles, no te lo pierdas.

– ¿Qué significa la Declaración de Emergencia Climática recientemente adoptada por el Gobierno?

Al igual que cuando en su momento se creó un Ministerio de Transición Ecológica (llamado ahora además de Reto Demográfico), la Declaración de Emergencia Climática es una muestra más de que este Gobierno reconoce la transcendencia de la actual crisis climática, una declaración pública de intenciones, y que como tal debería afrontar.

 – ¿Consideras que es un brindis al sol, o que puede tener realmente consecuencias e impacto real?

Para que la Declaración no quede en un brindis al sol, tiene que ir acompañada de medidas concretas y efectivas. Planes como el PNIEC (Plan Nacional Integrado de Energía y Clima) o la aprobación inminente de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética deberían contribuir a ello. Habrá que estar pendientes de su grado de ejecución y sus resultados, que es al final de lo que se trata.

– ¿Es compatible declarar la emergencia climática con el modelo socioeconómico actual?

El actual modelo socioeconómico insostenible no es compatible con un planeta con recursos finitos como el nuestro. Actuar contra el cambio climático significa en última instancia plantear la necesidad de un cambio a un modelo sostenible, como el que plantea la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas. Se trata en general actuar contra todos los males que sufre el medio ambiente, y que a la postre, sufrimos nosotros. Porque sin un medio ambiente en condiciones, nuestra vida como seres humanos está en peligro.

– ¿Cómo podemos hacer las y los ciudadanos, nuestra propia implementación de esta declaración? ¿Crees realmente que está en nuestras manos hacer algo, en el contexto de esta estructura socioeconómica en la que estamos inmersos?

Todos y todas podemos contribuir a ese cambio de modelo, de comportamiento, y hacer ver a gobernantes y empresas que queremos otro modelo. Sin embargo, no se puede cargar en el ciudadano todos los “males” que suceden y podrían suceder en los próximos años. Se requiere un cambio real de las políticas institucionales y de las empresas, en particular las relacionadas con los combustibles fósiles.

– Finalmente, al hilo de todo el movimiento contra el cambio climático, corren bulos de todo tipo en las redes sociales. ¿Cómo tener una referencia fiable para la ciudadanía, que nos dé unas pautas correctas de qué es lo que está pasando en realidad, y cómo podemos reaccionar, cada persona desde su ámbito?

Tener claro quienes son las fuentes fiables. En este sentido, no podemos creernos cualquier cosa que nos llegue a nuestro móvil, veamos en las redes, o “lo hayan dicho en la tele”. Los científicos climáticos, los medios de comunicación de referencia, con periodistas y divulgadores especializados, son algunas de esas fuentes fiables.

Miércoles 19 de febrero: Emergencia climática

Arrancamos 2020 con un café conversatorio que no te puedes perder. El próximo 19 de febrero, a las 18.30, la cafetería Glass nos cede una vez más su espacio para que podamos charlar, debatir, reflexionar… sobre la declaración de emergencia climática emitida recientemente por el Gobierno español. Y contamos para ello con la participación de Álex Fernández Muerza, contagiador de medio ambiente y ciencia, periodista, experto en comunicación y redes sociales… y premio de periodismo medioambiental de Euskadi.

Desde aquí queremos agradecer a Álex su compromiso y participación en este evento, de manera desinteresada y solidaria. Una vez más, un compromiso con la ciudadanía desde la ciudadanía.

La asistencia es gratuita, aunque la consumición en el Glass (calle Mayor, 33 en Areeta), corre a cuenta de cada persona asistente. Esperamos vuestra participación y asistencia, es una gran oportunidad para conocer de primera mano en qué consiste y qué implica exactamente esta declaración, que se anunció con mucho bombo, pero que pronto ha quedado sepultada por otros acontecimientos.

Cambio climático, modelo económico, fake news… muchas cuestiones relacionadas entre sí, y que la ciudadanía merece conocer.

¿Te animas? Pásate por el Glass y charlamos un rato.

Auld Lang Syne

El día 31 de enero se entonaron cantos de despedida en Bruselas. Y entre coronavirus, Liga de fútbol, Cataluña y todo lo demás, Reino Unido abandonó las filas de la Unión Europea para arrancar una nueva etapa donde serán otros y otras quienes les acompañen, siempre desde la distancia que marcan las fronteras.

La Unión Europea pierde un socio, que digámoslo claramente, nunca resultó cómodo. Estratégico sí, pero incómodo. Siempre marcando distancias, siempre queriendo dejar su impronta, su condición insular que parece dotarles de un algo más frente al resto, pobres Estados continentales.

Hoy, con el Reino Unido en el felpudo ya, nos queda un camino largo por recorrer. Y no me refiero únicamente al camino de las relaciones económicas, comerciales, políticas… que darán mucho juego en los próximos meses, pero de cuyos detalles tengo dudas de si llegaremos a ser conscientes desde la ciudadanía. Ya que si hasta ahora lo europeo no ha sido precisamente trending topic, dudo mucho que lo sea ahora, más allá del postureo de la retirada de bandera y los cánticos en sede parlamentaria. Que quedan muy bien, pero que llegan a muy pocos.

A mi parecer, queda un camino si cabe más apasionante, desde lo político, y más arriesgado y pedregoso. Y es cómo tapar esta espita, que va soltando aires peligrosos en toda Europa, para evitar una fuga masiva que dé al traste con el proyecto europeo. Esta circunstancia parece poco probable, pero no estaría mal revisar los fundamentos del proyecto europeo para renacer desde la base, desde un diálogo profundo y necesario con la ciudadanía, desde diferentes ámbitos, potenciando la presencia de lo regional y de lo local como actores clave para garantizar la continuidad del proceso. De lo local hacia Europa.

Los primeros pasos no suenan mal: Conferencia sobre el Futuro de Europa, EU Green Deal… Pero ¿quedará en papel mojado? ¿Llegará verdaderamente a la ciudadanía con información y sobre todo con hechos concretos que nos reconcilien con Europa?