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Patrimonio y Género: educar desde el museo

El próximo viernes 15 de junio invitamos a la ciudadanía de Getxo a participar en una nueva comida debate, en la Escuela de Hostelería de Fadura.

En esta ocasión contaremos con la participación de María José Torrecilla, técnica de conservación y responsable de programas educativos y de divulgación del museo Fábrica La Encartada. Historiadora, arqueóloga y experta en patrimonio histórico y tecnológico, es autora del proyecto de musealización de la Fábrica.

Nos propone un tema de debate muy interesante y actual, bajo el título “Patrimonio Cultural e Igualdad de Género: educar desde el museo”. Desde La Encartada se están acometiendo propuestas muy atractivas en este ámbito, para poner en valor la capacidad pedagógica del patrimonio en la consecución de una sociedad más justa y equitativa.

Te invitamos a este encuentro, el viernes 15 a las 14.30, con un menú del día de 15 euros (IVA incluido), y un debate que no te puedes perder en los postres/café.

Apúntate en el 620237036 o en info@ecivis.eus.

Te esperamos.

 

Patrimonio Oculto, itinerarios culturales y demanda ciudadana

2018 ha sido declarado Año Europeo del Patrimonio Cultural. El propósito de la celebración es animar a la ciudadanía a descubrir y explorar el patrimonio cultural, y a reforzar un sentimiento de pertenencia común europea. Una oportunidad fantástica, por tanto, para poner en valor el patrimonio que tenemos en nuestro entorno y dar a conocer a la ciudadanía lo que representa este elemento en nuestras sociedades, más allá de lo edificado y lo construido. El patrimonio como factor de construcción de identidades desde la diversidad. En suma, la esencia del proyecto europeo.

En este contexto, y con el bagaje de las Jornadas Europeas del Patrimonio, la Diputación Foral de Bizkaia ha organizado en 2018 unos itinerarios para conocer nuestro patrimonio oculto. Más de 35 actividades excepcionales a lo largo del año para invitar a la ciudadanía a redescubrir aspectos ocultos del patrimonio cultural de Bizkaia.

Esta iniciativa, atractiva y necesaria sin duda, perseguía los siguientes objetivos:

  • Organizar visitas a lugares que normalmente no están abiertos al público o son difícilmente accesibles.
  • Hacer hincapié en la labor de recuperación y restauración del patrimonio cultural.
  • Redescubrir elementos que habitualmente no consideramos patrimonio.
  • Visibilizar el patrimonio que ha sido deliberadamente silenciado.
  • Destacar efemérides que hacen de 2018 un año fundamental para nuestro patrimonio cultural.

Sin embargo, aunque la misión ha sido loable, el acceso limitado a las visitas ha dejado fuera a muchas personas interesadas en participar. Una cuestión sin duda para el debate, puesto que una oportunidad así tenía que haberse abierto mucho más. Se ha puesto el caramelo en las manos de la ciudadanía pero no hemos podido saborearlo en condiciones. 30 plazas de aforo para participar se nos ha quedado pequeño, y muchas personas interesadas se han quedado fuera. Para conseguir motivación y compromiso, es necesario una previsión más ambiciosa y realista. ¿Esperamos al siguiente año tal vez? Seguro que sí.

Patrimonio Cultural, esencia de nuestra ciudadanía

Contamos esta semana con una persona de excepción, que amablemente ha accedido a compartir en nuestro blog, sus reflexiones en torno al patrimonio. Todo ello en el contexto del Día de Europa, que en su IV edición versará sobre Patrimonio Cultural, Turismo y Desarrollo Sostenible. Hablamos de Andoni Iturbe, Director General de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia, que participará como ponente en la mesa de arranque que tendrá lugar el próximo martes 8 de mayo a partir de las 18.30, en Getxo Elkartegia.

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Nuestra sociedad está viviendo un cambio de paradigma. El paso de la era industrial a la era del conocimiento produce cambios significativos a un ritmo acelerado y términos como: globalización, sociedad de la información, sociedad del conocimiento, innovación, talento, creatividad, sostenibilidad, revolución 4.0, etc., se han ido incorporando a nuestro vocabulario habitual. Cada día resultan más presentes, tal vez inevitablemente, en nuestras profesiones y nuestras vidas.

En todo este proceso de cambio, el Patrimonio Cultural es una pieza única e indispensable, en primer lugar para comprender la evolución de nuestra comunidad y en segundo lugar, para no obviar la importancia que tiene en nuestro ámbito más próximo la transmisión de valores, sin olvidar la potencialidad de desarrollo que atesora en su seno, más allá de su manido “valor anecdótico”.

Las barreras del conocimiento parcelado las hemos tenido que superar definitivamente y la participación constructiva ha venido para quedarse. En ello tienen mucho que ver también los desarrollos tecnológicos. Como apunta el profesor Castells en la introducción de su libro La ciudad informacional: el mundo es cada vez más plano y puntiagudo.

Pero dicho esto, aún nos queda camino por recorrer y aspectos a mejorar. Hemos avanzado mucho, pero aún hoy día el Patrimonio Cultural precisa de un reconocimiento más amplio por parte de las Instituciones Públicas y de la Sociedad.

Aportan valor público a las Ciudades y al Territorio; por consiguiente a sus ciudadanos:

Valor Público (VP)=Servicio + sostenibilidad + significado. (3S).

Todo ello nos obliga a continuar trabajando por situarnos en el centro de las políticas públicas con mayor determinación. Para ello, necesitamos que esos beneficios sean percibidos de una manera clara y efectiva por el conjunto de agentes participantes y principalmente, por el colectivo que los acoge: la ciudadanía.

El sector cultural en su sentido más amplio, representa una oportunidad de desarrollo que hay que saber gestionar con inteligencia estratégica y emocional. Nos enfrentamos a un escenario complejo, con altas dosis de competitividad, pero al mismo tiempo, cautivador y con un valor único.

Llegados a este punto, no debemos obviar la importancia del sostenimiento. Representa un punto central que en ocasiones no ponderamos adecuadamente. Ello evidentemente debe ir aparejado a una buena selección de prioridades Los recursos son finitos y las demandas amplias, quizá este aspecto requiere un equilibrio responsable más allá de la coyuntura política del momento.

Tenemos antes nosotros un espacio para la reflexión crítica y una oportunidad para la mejora que debemos seguir abordando sin complejos, con madurez suficiente, pero con la responsabilidad de estar gestionando un legado: el futuro público del pasado en el siglo XXI.