Crónica de nuestra cooperación con European Public Sphere

El pasado domingo 22 de noviembre tuvimos el gusto de colaborar con European Public Sphere en el evento del European Dome Talk en San Sebastián. Se trata de una iniciativa muy sugerente que entra en el contexto más amplio del proyecto denominado Camino Revolta, repensar una nueva Europa (Newrope), donde se recupere el espíritu europeísta que la vio nacer, tomando como protagonistas a las y a los ciudadanos.

European Public Sphere recorre Europa con su estructura de madera, una cúpula que nos envuelve, donde cada listón de madera sostiene al anterior, en clara metáfora al proceso de construcción europea, que debe basarse en estrategias de colaboración y solidaridad. Una utopía que, como todas las utopías, llama a seguir el proceso.

En San Sebastián los momentos previos al debate, durante la construcción de la cúpula, resultaron interesantes. La gente al pasar hacía todo tipo de elucubraciones: un espacio de juegos para niños y niñas, o un proyecto de estudiantes de arquitectura… Y por supuesto, los debates en torno a la estructura como tal, que fíjate que no se cae y eso…

Mientras tanto, Gerhard y sus compañeros y compañeras trabajaban contra reloj en el marco de un programa muy marcado, y con la mirada puesta en los debates de las cuatro y de las seis de la tarde.

Desde eCivis colaboramos explicando a la ciudadanía en qué consistía todo esto, y dando apoyo a los debates, aportando, y traduciendo del inglés al castellano, en la medida de lo posible.

Aunque el Domo no se llenó, el debate fue rico, intenso, y claro exponente de la situación de la ciudadanía en Europa. Son varios los temas que nos preocupan: el medioambiente, la educación, la transparencia y el compromiso de la clase política. Es necesario que estos factores adquieran una relevancia transversal en la definición de las políticas y de las normas. Por otro lado, es requerido una mejora sustancial en los procesos de comunicación, de manera que la información resulte veraz para la ciudadanía.

El debate sacó a la luz la indignación de la ciudadanía, el hartazgo… y la proyección de los mismos en postulados racistas, incomprensibles, irracionales. He de confesar que me sentí impotente ante tales comentarios, vergüenza ajena de escucharlos, y más aún cuando las personas destinatarias de los mismos estaban allí presentes. La ignorancia no conoce límites y es osada. Y es tal vez esta una de las primeras acciones que tendríamos que adoptar, luchar contra ella, desde la educación a edades tempranas, pero también al resto de la sociedad, procurando recuperar en lo posible el espíritu crítico.

Porque no me resisto a dejar de comentar que mucha gente que pasó decía que sí, que debatir estaba bien, que había que hablar. Porque había tanto que hacer… Pero tras decir esto, seguían su camino.

Y el compromiso es de toda la ciudadanía. No sólo de los que adquieren el compromiso cívico de tratar de impulsarlo.

Enhorabuena a European Public Sphere. Ojalá tengamos la oportunidad de seguir dinamizando estos debates, y concretarlos en iniciativas concretas con resultados tangibles.