Cómo construir modelos de participación ciudadana

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Recientemente estamos asistiendo en el municipio a ejercicios de fomento de la participación de nuestros vecinos y vecinas, no solo a través de la creación de espacios de debate, sino llamando a iniciativas concretas que buscan la opinión de la ciudadanía en temas concretos del día a día, sobre ubicaciones, entornos…

¿Cómo están funcionando? ¿Están teniendo calado realmente o pesa sobre estos procesos la sospecha de un interés partidistas y/o electoralista? Desde eCivis pensamos que intentar incorporar estos modelos de participación “en frío”, en el actual contexto de descrédito de la política, no resulta lo más acertado para calar en la ciudadanía.

Por otro lado, nos encontramos con que en diferentes ámbitos la ciudadanía se está organizando, y promueve espacios de crítica y de movilización para procurar cambios o mejoras en sus barrios. Tenemos iniciativas de alcance, con implicación colectiva de muchas organizaciones. Y también tenemos iniciativas más modestas, más vinculadas a un entorno localizado. En ambos casos son personas que se unen para dedicar parte de su tiempo en la consecución de un objetivo en el que creen.

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Algo se está removiendo cuando la ciudadanía comienza tímidamente a organizarse y reclama su hueco en el escenario para dejarse oir. Algo ha pasado cuando el concepto de participación empieza a resonar en las paredes de los lugares institucionales y buscan subirse a este carro, más allá de ser una moda, para conectar con este nuevo perfil de ciudadanos y ciudadanas en su sentido más amplio del término.

La cuestión está en cómo hacer confluir ambas tendencias y lograr un producto estable, sostenible, y susceptible de procurar mejoras palpables en nuestro entorno local, más allá del debate, la polémica y la discusión improductiva.

Entendemos que la administración no puede limitarse en este momento y para esta cuestión, en un mero postureo iniciático. Por el contrario, el abordaje de la participación debiera hacerse desde su propia ubicación natural, en las instituciones, conformando núcleos de intervención ciudadana, dando un servicio público certero y de atención inmediata, dando a entender a los vecinos y vecinas que otra comunicación es posible.

Participemos todas las personas, y procuremos feedback para mejorar nuestro entorno, sin excepción.