Ciudades amables, ciudades para las personas

bici

En nuestra visita a Valencia con ocasión del II Foro de Emprendimiento e Innovación Social, me llamó particularmente la atención la nutrida representación de urbanistas y profesionales de la arquitectura, ya fuera como ponentes, ya como participantes, buscando dar a conocer sus propuestas.
Y es que el concepto de ciudades amables y sostenibles es algo más que una tendencia. Empieza a convertirse en una necesidad con enfoque transversal para el crecimiento de nuestro entorno y el punto de partida para construir sociedades más empleables, más abiertas a una diversidad que crece y a la que no se puede dar la espalda.
Esta realidad se ata en lo personal con mi vida profesional, muy vinculada a las políticas de Vivienda, y de esta forma se me antoja más imperativa que nunca la necesidad de innovar en lo social. En un momento en el que la cultura del ladrillo está más que denostada desde cualquier punto de vista, el concepto de vivienda debe trabajarse desde el lado de las personas. Si esto debiera haber sido así desde siempre, es ahora cuando cobra más sentido: viviendas vacías, caída de la compra de vivienda, situación difícil para muchas personas, en lo económico y en lo social… Se imponen soluciones imaginativas, creativas, donde la participación de los vecinos y las vecinas ayuden a construir un entorno habitable más sostenible, atendiendo a las necesidades de las personas mayores, disponiendo de espacios saludables y seguros para la infancia, eliminado puntos negros y trabajando con un enfoque de género, favoreciendo el encuentro de ideas y el networking como algo natural…

Son muchos frentes los que hay que trabajar, pero precisamente son las personas las que deben implicarse para conseguir un cambio.

Y como en esto, en muchas más cosas. Tal vez por eso el urbanismo y la vivienda fueron protagonistas en este Foro. Tal vez porque desde el hogar en el más amplio sentido de la palabra, se construyen grandes cosas. Tal vez porque suele ser el punto de partida, y también el de llegada.