Patrimonio Oculto, itinerarios culturales y demanda ciudadana

2018 ha sido declarado Año Europeo del Patrimonio Cultural. El propósito de la celebración es animar a la ciudadanía a descubrir y explorar el patrimonio cultural, y a reforzar un sentimiento de pertenencia común europea. Una oportunidad fantástica, por tanto, para poner en valor el patrimonio que tenemos en nuestro entorno y dar a conocer a la ciudadanía lo que representa este elemento en nuestras sociedades, más allá de lo edificado y lo construido. El patrimonio como factor de construcción de identidades desde la diversidad. En suma, la esencia del proyecto europeo.

En este contexto, y con el bagaje de las Jornadas Europeas del Patrimonio, la Diputación Foral de Bizkaia ha organizado en 2018 unos itinerarios para conocer nuestro patrimonio oculto. Más de 35 actividades excepcionales a lo largo del año para invitar a la ciudadanía a redescubrir aspectos ocultos del patrimonio cultural de Bizkaia.

Esta iniciativa, atractiva y necesaria sin duda, perseguía los siguientes objetivos:

  • Organizar visitas a lugares que normalmente no están abiertos al público o son difícilmente accesibles.
  • Hacer hincapié en la labor de recuperación y restauración del patrimonio cultural.
  • Redescubrir elementos que habitualmente no consideramos patrimonio.
  • Visibilizar el patrimonio que ha sido deliberadamente silenciado.
  • Destacar efemérides que hacen de 2018 un año fundamental para nuestro patrimonio cultural.

Sin embargo, aunque la misión ha sido loable, el acceso limitado a las visitas ha dejado fuera a muchas personas interesadas en participar. Una cuestión sin duda para el debate, puesto que una oportunidad así tenía que haberse abierto mucho más. Se ha puesto el caramelo en las manos de la ciudadanía pero no hemos podido saborearlo en condiciones. 30 plazas de aforo para participar se nos ha quedado pequeño, y muchas personas interesadas se han quedado fuera. Para conseguir motivación y compromiso, es necesario una previsión más ambiciosa y realista. ¿Esperamos al siguiente año tal vez? Seguro que sí.

IV Edición del Día de Europa: patrimonio cultural, puente entre el pasado y el futuro de la ciudadanía de Europa

Los días 8 y 9 de mayo celebramos la IV Edición del Día de Europa, con el apoyo del área de Promoción Económica del Ayuntamiento de Getxo y el área de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia. Este año, hablamos sobre patrimonio y turismo sostenible, en el marco de la declaración de 2018 como Año Europeo del Patrimonio Cultural.

La celebración del Día de Europa en Getxo se concibe como una oportunidad para debatir y reflexionar, desde experiencias prácticas, sobre cuestiones que interesan a la ciudadanía de Europa. No es por tanto, una efeméride centrada en la Unión Europea, sino en un momento de encuentro y reflexión entre personas que vivimos en Europa.

Este año, hablar sobre patrimonio, turismo y desarrollo sostenible, se ha revelado como un elemento de enorme peso, con una transversalidad desconocida para nosotras.

Día de Europa Getxo 2018

Durante la jornada del día 8, se presentó la visión general de lo que supone el Año Europeo del Patrimonio Cultural, a partir de la experiencia y del conocimiento de representantes institucionales del Ayuntamiento de Getxo (Ignacio Uriarte), de la Diputación Foral de Bizkaia (Andoni Iturbe), de Gobierno Vasco (Mikel Antón), y del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (Augusto Paramio). Fue un encuentro interesante, por lo que supuso de punto de partida con respecto a la sesión del día siguiente, y porque permitió a muchas de las personas asistentes el tomar conciencia de los programas a nivel europeo en los que el foco en el patrimonio representa un valor añadido en el proyecto.

La jornada del día 9 se centró en experiencias prácticas. Una jornada intensa, emocionante, con presentaciones que iban a lo emocional, a los sentimientos. Porque el patrimonio forma parte de las personas, identifica nuestro pasado, proyecta nuestro futuro. Por eso, durante las ponencias, se abordaron temas trascendentales a cualquier sociedad, como es la necesidad de la educación y el conocimiento, en este caso en torno al patrimonio, para sembrar la cultura del respeto y la sostenibilidad.

Se puso sobre la mesa la encrucijada del turismo y el desarrollo económico, frente a la necesidad de respetar y conservar nuestro patrimonio. Estamos ante un binomio complicado, así reconocido por algunas de las personas que participaron como ponentes.

Gracias a Nekane Irusta, que nos enseñó Lea Artibai, el proyecto Hericoast, y cómo hacer de la recuperación del patrimonio, un recurso turístico. Marta Uriarte, Urko Balciscueta y María Peraita, nos hicieron vibrar con el Puente de Bizkaia y las Galerías Punta Begoña respectivametne. Dos representaciones emblemáticas del patrimonio getxotarra que guardan elementos cruciales de nuestra historia. Petra Rundqvist vino desde Suecia para hablarnos de los itinerarios literarios basados en Wallander, personaje inmortal creado por Mankel. Sus reflexiones fueron de gran utilidad en la jornada que tuvimos con ella y el área de turismo de la Dpiutación Foral de Bizkaia. Jon Rivas nos dio una visión rompedora del patrimonio, observándolo desde la bicicleta que hace kilométros en el Tour de Francia o en la Vuelta Ciclista. Personalmente me encantó su exposición, los detalles del enfoque… Y cerramos con Libe Fdez. Torróntegui, directora de Reharq, que nos contó el maravilloso proyecto de definición de itinerarios culturales que se está trabajando en Getxo para poner en valor nuestro patrimonio. Sí, tiene razón, hay todavía muchas cosas que no conocemos de los edificios, de los lugares, del entorno en el que vivimos.

Si nos fijamos, en estas experiencias se han dado cita elementos fundamentales en nuestra vida cotidiana: educación, cultura, emprendimiento, ocio, deporte… Todos han girado en torno al patrimonio, y todos han encontrado en él un elemento tractor.

Sin duda, el patrimonio cultural es un elemento que nos une, sin importar las fronteras. Intercambiar experiencias del patrimonio es construir la identidad cultural de Europa, huyendo de postureos, bajando a lo concreto, llegando a la ciudadanía.

Más allá del Año Europeo del Patrimonio

Después de las mesas redondas celebradas la semana pasada en torno al Día de Europa, cerramos el ciclo de firmas invitadas con la participación en esta ocasión de María Peraita Tajadura, Arquitecta investigadora en el Grupo de Investigación en Patrimonio Construido (GPAC) y en la Cátedra UNESCO de “Paisajes Culturales y Patrimonio” de la UPV/EHU, y que participó como una de nuestras ponentes en la mesa del día 9 de mayo. Desde aquí nos gustaría agradecer de corazón su colaboración intensa con eCivis en los preparativos del evento del Día de Europa. Sus consejos fueron vitales para adentrarnos en el mundo del patrimonio cultural sin la osadía de la ignorancia. Eskerrik asko.

_________________________________________________________________________________________

Este año, como cada año, la Unión Europea ha decidido poner su atención sobre un aspecto determinante a la hora de reforzar la identidad europea. Y así, del mismo modo que lo fueron el desarrollo, la ciudadanía, el diálogo intercultural o la creatividad y la innovación, en 2018 el foco apunta directamente al patrimonio cultural como una pieza clave e ineludible en esta construcción de Europa.

Europa, Patrimonio, Diversidad

La pertinencia de este reconocimiento no puede pasarse por alto, del mismo modo que tampoco pueden obviarse algunos de los postulados con que se justifica esta elección. Europa habla de patrimonio y lo hace reconociendo su diversidad, sus múltiples valores y su papel en el refuerzo de la identidad social, consciente de su potencial para la cohesión y de su fuerza integradora en un momento en el que el concepto-Europa parece diluirse en un mar de identidades locales. Para ello, recurre y mantiene vivos aquellos mensajes ya recogidos en algunos documentos internacionales, cuando hace años se definían los principios para la conservación y restauración del patrimonio edificado, en una carta firmada en Cracovia, desde la perspectiva de la pluralidad social y la multiplicidad de valores: el patrimonio es testigo de la historia y es memoria de los pueblos.

Superamos con ello ideas limitadoras que definían las construcciones como espacios inertes, estáticos, meros contenedores de movimientos y reconocemos que constituyen lugares únicos, vividos y vivos, cambiantes, que evolucionan con el tiempo como consecuencia de las relaciones humanas que se establecen en su seno. Lugares que son así interpretados, percibidos y valorados de distinto modo según los ojos de quien los mire. Lugares que son mucho más que piezas de museo, suponen libros abiertos donde cada época es una página más en este relato común.

Patrimonio cultural, constructor de nuestra memoria colectiva

Por ello, sólo desde su reconocimiento colectivo, el patrimonio será sostenible en el tiempo. Sólo desde el apoyo ciudadano podrá convertirse en un verdadero recurso social… y, por ende, económico –recurriendo al aspecto más pragmático de la cuestión que nos ocupa y que es, precisamente, la que garantiza su conservación-. Y precisamente por ello debemos tener presente que, en este afán por celebrar y festejar, no podemos olvidar que pasado 2018 el patrimonio cultural seguirá conformando nuestra memoria, del mismo modo que conformó la de nuestros antepasados y antepasadas y, sólo si nos implicamos con él, la de generaciones futuras.

Crónica de la IV Edición del Día de Europa en Getxo

Ayer, 9 de mayo, se celebraba el Día de Europa. Algunas personas, en un clímax de jolgorio incomprensible, hablaban de San Schuman, en un alarde de originalidad. Otras, lanzaban lamentos cargados de demagogia alertando del apocalipsis de la idea de Europa. Y mientras tanto, en Getxo, algunas otras personas nos juntamos un año más, para hablar de temas que interesan a los vecinos y vecinas de Getxo y de Europa, esté en el santoral o estemos a las puertas del abismo.

Desde eCivis nos hemos tomado en serio esto de divulgar. Desde nuestra posición ciudadana, pero reconociendo nuestra pequeña estructura, ponemos entusiasmo y emoción para suplirlo, y sobre todo, el enganche de personas, de muchas personas, que año tras año se suman de forma desinteresada a esta iniciativa que comenzó allá por 2015 de una manera me atrevería a decir que fortuita.

Este año nos hemos atrevido con el Patrimonio Cultural. Ha sido un atrevimiento, sí. Pero no nos hemos tirado a la piscina. Hemos contado con el apoyo cercano de muchas personas, insisto. Andrés Araujo, en una primera reunión en la UPV-EHU. Y cafés, unos cuantos cafés con María Peraita, también de la Uni, para tener un respaldo y un consejo, de utilidad incalculable, que nos permitiera adentrarnos en este universo apasionante sin fracasar por el atrevimiento. Gracias, gracias y mil gracias.

Son dos básicamente las cosas que me gustan de esta iniciativa voluntaria, por amor al arte (aparte de un afán casi masoquista por los retos y la superación): una, que se aprende. Se aprende un montón. Se aprende de las experiencias que se cuentan, se aprende de la forma de exponer, se aprende de cómo gestionar… el conocimiento no tiene límites, y nos empodera.

Otra de las cosas que me gusta es el contacto con la gente. Se rompen muchos estereotipos, y la gente te sorprende de forma agradable. Se colabora, se participa, se discute también, y se aprende. Como siempre. Para espabilar, aunque casi siempre pecamos, todavía, de ingenuas.

En esta IV Edición, estas dos expectativas se han cumplido. Porque hablar de Patrimonio Cultural es hablar de emociones, de identidades, de personas, de participación. La Cultura, como factor transversal que une ciudadanía y administración, que debe ser el core de las políticas públicas. En sus diversas manifestaciones (patrimonio edificado, paisajístico, industrial, digitalizado, oculto, intangible…), hablar de patrimonio cultural es adentrarnos en nuestros barrios, en las personas que lo habitan. Es buscar las sinergias necesarias para articular modelos de sostenibilidad económica, social y medioambiental.

De todo lo que se ha hablado estos dos días, 8 y 9 de mayo, le daremos buena cuenta en este blog a lo largo de unos cuantos posts. Ahora es momento de ir reposando la información, de evaluar, de hacer autocrítica. Pero me quedo con conceptos que han salido mucho en las ponencias y en el debate:

  • La transversalidad de la cultura
  • La universalidad del patrimonio. No es flor de un día
  • La importancia de la educación, desde edades tempranas, en el patrimonio
  • La necesaria convivencia con el desarrollo económico
  • Y por tanto, la indiscutible necesidad de articular políticas sostenibles y de sinergia colectiva

Gracias, muchas gracias a todas las personas que habéis hecho posible esta IV Edición. Somos pocas las que dedicamos muchas  horas durante el año a ponerlo en marcha, pero no me queda ninguna duda que no sería posible año tras año sin vuestra dedicación, vuestra participación, vuestro esfuerzo en ajustar los presupuestos… De corazón, gracias por poner vuestro granito de arena a que el conocimiento y el empoderamiento de la ciudadanía pueda ser una realidad y no una simple frase en un programa electoral.

Eskerrik Asko.

Los paisajes del patrimonio industrial, en el ADN de Europa

En el marco de las actividades programadas en Getxo con motivo del Día de Europa, en el contexto del Año Europeo del Patrimonio Cultural, tenemos el enorme placer de contar con la colaboración de Víctor García Oviedo y de Benigno Gómez López, arquitectos integrados en [pro]yectamos, un estudio conformado en el 2001 por profesionales comprometidos con la intervención sobre el patrimonio histórico, el territorio, la ciudad y el medioambiente (www.proyectamos.es).

Desde eCivis queremos agradecer la implicación de profesionales como los que colaboran con nosotras, y que hacen posible la generación de sinergias y redes de enorme proyección para nuestros territorios.

_________________________________________________________________________________________

En un momento en que se cuestiona la identidad europea y en el marco de una reflexión necesaria sobre la significación del Patrimonio  Cultural, es bueno recordar de dónde surge la idea misma de Europa.

La importancia del carbón y el hierro en la industria siderúrgica como motor de la economía, ha sido trascendental en la conformación de nuestro paisaje.

En el mismo sentido, el papel de la siderurgia en Europa ha ido históricamente más allá de lo puramente económico. Hay que subrayar un hecho no suficientemente reconocido y es que la constitución misma de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (European Coal and Steel Community) en 1950, fue la semilla que propició la posterior conformación de la Unión Europea (UE), siendo pues uno de los pilares de su construcción identitaria.

Así pues, es importante tomar conciencia de que la siderurgia (y la minería, como parte indisoluble del proceso) ha modelado a lo largo de la historia – desde la industrialización – nuestros paisajes, dejando un poso antrópico y cultural que no puede pasar desapercibido. Las huellas de esta actividad son un fiel reflejo de la técnica, la tecnología, la transculturación y la historia de un territorio, convirtiéndose en un factor fundamental de trasformación del primigenio paisaje sobre el que se asentó, y contribuyen a la creación de un paisaje cultural en conjunción de los factores naturales que lo han originado y transformado siempre.

Ferrocarril minero en el Valle de Turón, Asturias, perteneciente a la Sociedad Hulleras del Turón, fundada en 1890 por empresarios siderúrgicos vascos.

Por lo tanto, el Patrimonio Industrial adquiere un protagonismo en esta historia de evolución del concepto de Europa muy destacado dentro de la idea global del Patrimonio Cultural en su conjunto. Patrimonio Industrial que nos vincula desde su origen, tejiendo redes cuando no había otras redes, uniendo apellidos al principio extraños y ahora familiares y sustentando en fin un constructo cultural, que es nuestro Paisaje y al fin, nosotros mismos.

Crónica de nuestra cooperación con European Public Sphere

El pasado domingo 22 de noviembre tuvimos el gusto de colaborar con European Public Sphere en el evento del European Dome Talk en San Sebastián. Se trata de una iniciativa muy sugerente que entra en el contexto más amplio del proyecto denominado Camino Revolta, repensar una nueva Europa (Newrope), donde se recupere el espíritu europeísta que la vio nacer, tomando como protagonistas a las y a los ciudadanos.

European Public Sphere recorre Europa con su estructura de madera, una cúpula que nos envuelve, donde cada listón de madera sostiene al anterior, en clara metáfora al proceso de construcción europea, que debe basarse en estrategias de colaboración y solidaridad. Una utopía que, como todas las utopías, llama a seguir el proceso.

En San Sebastián los momentos previos al debate, durante la construcción de la cúpula, resultaron interesantes. La gente al pasar hacía todo tipo de elucubraciones: un espacio de juegos para niños y niñas, o un proyecto de estudiantes de arquitectura… Y por supuesto, los debates en torno a la estructura como tal, que fíjate que no se cae y eso…

Mientras tanto, Gerhard y sus compañeros y compañeras trabajaban contra reloj en el marco de un programa muy marcado, y con la mirada puesta en los debates de las cuatro y de las seis de la tarde.

Desde eCivis colaboramos explicando a la ciudadanía en qué consistía todo esto, y dando apoyo a los debates, aportando, y traduciendo del inglés al castellano, en la medida de lo posible.

Aunque el Domo no se llenó, el debate fue rico, intenso, y claro exponente de la situación de la ciudadanía en Europa. Son varios los temas que nos preocupan: el medioambiente, la educación, la transparencia y el compromiso de la clase política. Es necesario que estos factores adquieran una relevancia transversal en la definición de las políticas y de las normas. Por otro lado, es requerido una mejora sustancial en los procesos de comunicación, de manera que la información resulte veraz para la ciudadanía.

El debate sacó a la luz la indignación de la ciudadanía, el hartazgo… y la proyección de los mismos en postulados racistas, incomprensibles, irracionales. He de confesar que me sentí impotente ante tales comentarios, vergüenza ajena de escucharlos, y más aún cuando las personas destinatarias de los mismos estaban allí presentes. La ignorancia no conoce límites y es osada. Y es tal vez esta una de las primeras acciones que tendríamos que adoptar, luchar contra ella, desde la educación a edades tempranas, pero también al resto de la sociedad, procurando recuperar en lo posible el espíritu crítico.

Porque no me resisto a dejar de comentar que mucha gente que pasó decía que sí, que debatir estaba bien, que había que hablar. Porque había tanto que hacer… Pero tras decir esto, seguían su camino.

Y el compromiso es de toda la ciudadanía. No sólo de los que adquieren el compromiso cívico de tratar de impulsarlo.

Enhorabuena a European Public Sphere. Ojalá tengamos la oportunidad de seguir dinamizando estos debates, y concretarlos en iniciativas concretas con resultados tangibles.

Apunta en tu agenda: múltiples actividades en mayo sobre patrimonio cultural. ¡¡No te lo pierdas!!

Un año más, nos sumamos al conjunto de pueblos y ciudades de Europa que celebran el Día de Europa, asumiendo la efeméride más allá del bombo y boato institucional, cogiendo el guante del reto que se plantea a la sociedad civil europea para recuperar la utopía europeísta y buscar nuestra identidad.

En ese contexto, y tomando como referencia el Año Europeo del Patrimonio Cultural, hemos organizado un interesante conjunto de actividades; en este post nos vamos a centrar en las jornadas, que se celebrarán los días 8 y 9 de mayo en Getxo Elkartegia, a partir de las 18.30, con el siguiente programa:

Martes 8 de mayo. Qué es el Año Europeo del Patrimonio.

  • Amaia Aguirre Muñoa, Concejala de Comunicación, Atención Ciudadana, Transparencia y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Getxo
  • Andoni Iturbe. Director de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia
  • Mikel Antón. Director de Asuntos Europeos de Gobierno Vasco.
  • Augusto Paramio. Consejero Técnico. Coordinador de la oficina Europa Creativa-Cultura y Punto Europeo de Ciudadanía en la Subdirección General de Cooperación Cultural con las CCAA. Dirección General de Política e Industrias Culturales y del Libro. SEC. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
  • Libe Fdez. Torróntegui, directora en Reharq – empresa contratada por la Unidad de Turismo del Ayuntamiento de Getxo para el desarrollo del proyecto – y miembro del consejo de UNESCO Etxea: “Nuevos itinerarios culturales, a través de la arquitectura y los paisajes de Getxo”

Miércoles 9 de mayo. Nuestro patrimonio, experiencias para un turismo sostenible.

  •  “Los itinerarios literarios como motor turístico y de reconocimiento del patrimonio. La experiencia de los Wallander Itineraries en Suecia”. Petra Rundqvist, responsable de Filmstrateg en Ystads (Suecia).
  • “Patrimonio natural y cultural en Lea Artibai”. Nekane Irusta, responsable de la Agencia de Desarrollo Local de Lea Artibai.
  • “El deporte como elemento tractor en la puesta en valor del patrimonio y el turismo. La experiencia del Tour de Francia”. Jon Rivas, periodista deportivo freelance.
  • “El Puente Colgante: 125 años de rebeldía creadora”. Marta Uriarte, gerente de la Fundación El transbordador de Bizkaia.
  • “Recuperación y puesta en valor de las Galerías Punta Begoña. Conocer para avanzar”. Urko Balziskueta, arquitecto en el Ayuntamiento de Getxo, y María Peraita, investigadora contratada del grupo de investigación en patrimonio construido GPAC (UPV/EHU) en el proyecto Punta Begoña

La asistencia es gratuita y se recomienda inscripción. Tu opinión es importante, no te pierdas esta nueva cita de debate y reflexión ciudadana. ¡¡Te esperamos!!

Patrimonio Cultural, esencia de nuestra ciudadanía

Contamos esta semana con una persona de excepción, que amablemente ha accedido a compartir en nuestro blog, sus reflexiones en torno al patrimonio. Todo ello en el contexto del Día de Europa, que en su IV edición versará sobre Patrimonio Cultural, Turismo y Desarrollo Sostenible. Hablamos de Andoni Iturbe, Director General de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia, que participará como ponente en la mesa de arranque que tendrá lugar el próximo martes 8 de mayo a partir de las 18.30, en Getxo Elkartegia.

_________________________________________________________________________________________

Nuestra sociedad está viviendo un cambio de paradigma. El paso de la era industrial a la era del conocimiento produce cambios significativos a un ritmo acelerado y términos como: globalización, sociedad de la información, sociedad del conocimiento, innovación, talento, creatividad, sostenibilidad, revolución 4.0, etc., se han ido incorporando a nuestro vocabulario habitual. Cada día resultan más presentes, tal vez inevitablemente, en nuestras profesiones y nuestras vidas.

En todo este proceso de cambio, el Patrimonio Cultural es una pieza única e indispensable, en primer lugar para comprender la evolución de nuestra comunidad y en segundo lugar, para no obviar la importancia que tiene en nuestro ámbito más próximo la transmisión de valores, sin olvidar la potencialidad de desarrollo que atesora en su seno, más allá de su manido “valor anecdótico”.

Las barreras del conocimiento parcelado las hemos tenido que superar definitivamente y la participación constructiva ha venido para quedarse. En ello tienen mucho que ver también los desarrollos tecnológicos. Como apunta el profesor Castells en la introducción de su libro La ciudad informacional: el mundo es cada vez más plano y puntiagudo.

Pero dicho esto, aún nos queda camino por recorrer y aspectos a mejorar. Hemos avanzado mucho, pero aún hoy día el Patrimonio Cultural precisa de un reconocimiento más amplio por parte de las Instituciones Públicas y de la Sociedad.

Aportan valor público a las Ciudades y al Territorio; por consiguiente a sus ciudadanos:

Valor Público (VP)=Servicio + sostenibilidad + significado. (3S).

Todo ello nos obliga a continuar trabajando por situarnos en el centro de las políticas públicas con mayor determinación. Para ello, necesitamos que esos beneficios sean percibidos de una manera clara y efectiva por el conjunto de agentes participantes y principalmente, por el colectivo que los acoge: la ciudadanía.

El sector cultural en su sentido más amplio, representa una oportunidad de desarrollo que hay que saber gestionar con inteligencia estratégica y emocional. Nos enfrentamos a un escenario complejo, con altas dosis de competitividad, pero al mismo tiempo, cautivador y con un valor único.

Llegados a este punto, no debemos obviar la importancia del sostenimiento. Representa un punto central que en ocasiones no ponderamos adecuadamente. Ello evidentemente debe ir aparejado a una buena selección de prioridades Los recursos son finitos y las demandas amplias, quizá este aspecto requiere un equilibrio responsable más allá de la coyuntura política del momento.

Tenemos antes nosotros un espacio para la reflexión crítica y una oportunidad para la mejora que debemos seguir abordando sin complejos, con madurez suficiente, pero con la responsabilidad de estar gestionando un legado: el futuro público del pasado en el siglo XXI.

Patrimonio industrial, testimonio de nuestra identidad

Con la mirada puesta en la IV edición del Día de Europa en Getxo, que este año tendrá como referente el Año Europeo del Patrimonio Cultural, contamos en nuestro blog con la participación de Jabier Puertas, Presidente de la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública (AVPIOP-IOHLEE) desde 2008. Jabier Puertas es Economista consultor senior del Área de Estrategia de la Corporación Mondragón. Experto en Gobernanza, procesos de participación, gestión y ordenación de los paisajes urbanos de la antigua industrialización desde una perspectiva económica.


Es una evidencia que, desde mediados del S. XIX, Euskadi ha sido escenario privilegiado del desarrollo industrial y tecnológico, y también clave en las transformaciones sociales, económicas y territoriales que dicho proceso ha generado. Dentro del Estado fue, y es sin duda, una de las Comunidades más dinámicas y, por ello, ha sido el escenario ideal para múltiples y variados procesos industriales, desde la Edad Media hasta nuestros días.

Pese a ello, durante los años ochenta del S. XX, llegó el cierre de algunas de las empresas más emblemáticas de la historia social y económica del País Vasco. Un momento complejo en el que los testimonios materiales de esas industrias se revelaban ante nuestros ojos como un patrimonio cultural formidablemente rico y heterogéneo, en el que anclar las señas de identidad básicas de nuestro pasado más reciente. Un legado cultural y patrimonial compuesto por una interesantísima nómina de vestigios, muchos de los cuales merecen y reciben el apelativo de Patrimonio Industrial.

Patrimonio Industrial entendido como un concepto amplio que abarca no sólo los inmuebles, estructuras arquitectónicas y maquinaría de producción, sino también las vías de transporte y comunicación, a través de las que llegaban las materias primas y se comercializaban los productos, las residencias, centros asociativos y asistenciales de las y los trabajadores, los servicios públicos y, en última instancia, los propios paisajes modificados por la actividad extractiva e industrial.

Hoy, en pleno siglo XXI, entre nosotras y nosotros empieza a reconocerse el valor cultural del patrimonio industrial y de la obra pública. Son cada vez más numerosos los edificios industriales que cuentan con un claro reconocimiento social y legal. Paralelamente, diversos grupos sociales toman conciencia de la importancia de este patrimonio y se organizan para no perder los vestigios de un capítulo fundamental en nuestra historia. Vamos, de esta manera, ganando en compromiso para preservar algunas de las páginas más decisivas de nuestro pasado y de nuestra personalidad, que definen nuestro presente y nos proyectan hacia el futuro.

 No se puede defender lo que no se ama, y no se puede amar lo que no se conoce


La Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública (AVPIOP-IOHLEE) es una asociación sin ánimo de lucro que, aunque se registra como tal en 1988, inicia su actividad en 1982, siendo pionera a nivel estatal en la investigación, defensa y difusión de su patrimonio industrial y de la obra pública, conscientes de que los valores históricos, artísticos y tecnológicos de esta tipología de patrimonio aportan una nueva dimensión para el desarrollo de la propia cultura vasca. Los principales ámbitos de actividad de la Asociación son:

  1. La investigación y el conocimiento del patrimonio industrial vasco, a través de la elaboración de investigaciones, catálogos e inventarios.
  2. La solicitud de protección legal de los vestigios más relevantes del pasado industrial vasco.
  3. La promoción de la rehabilitación y puesta en valor de este patrimonio (protegido y no protegido) con criterios histórico-científicos como verdadera garantía para su preservación.
  4. La difusión, sobre todo entre las jóvenes generaciones y las administraciones públicas, de la importancia de preservar este legado de nuestro pasado.

La participacion

Estas semanas estoy realizando un curso MOOC sobre Educación y Gobierno Abierto. Se trata de un curso interesante, no sólo por los contenidos, sino por el enfoque del trabajo, basado siempre en el uso de plataformas digitales para producir y editar contenidos. Vamos, que estamos aprendiendo un montón.

La Unidad de esta semana ha ido de participación ciudadana, proponiendo como ejercicio el de presentar una propuesta de participación ciudadana para invitar a la ciudadanía a involucrarse.

Nos gustaría tratar este tema, una vez más, en este blog. No es la primera vez que hablamos de ello. Porque es que ahora está tan de moda… En Getxo tenemos muchos ejemplos: presupuestos participativos, La Venta, Thinking Fadura, Puerto Viejo… Parece que ahora todo o casi todo pasa por el tamiz de la participación.

Lo de cómo llevar los procesos participativos es algo a lo que vemos que se apuntan muchas agencias y consultorías, algunas de perfiles que a priori se me antojan como a años luz de estas cuestiones… Lo gaseoso, el humo ese que a veces se vende tan bien, se convierte en líquido, y lo atraviesa todo. Y al albur del cortoplacismo político a veces, y de la necesidad de las personas (de algunas al menos), de sentirse partícipes y hacedoras de una parte de la cosa pública en la que vive y convive, vemos ya unas cuantas organizaciones que se suben al tren y hacen ya sus primeros bolos.

La participación ciudadana es necesaria en la gestión política, en sus diferentes niveles. Recupera la confianza en lo público, abre vías para la innovación, para el intercambio, para la transparencia. Sin embargo, es necesario tener mucha prudencia en los procesos para su puesta en marcha, de manera que ni se manipule el concepto para monitorizarlo hacia un objetivo preconcebido, ni se utilice como forma alternativa de obtener resultados a bajo coste. No debe ser, en ningún caso, maniobra política ni electoralista. No debe plantearse en términos de cuatrienios. Debe ser abierta, ciudadana, transparente, honrada, y comunicativa. Tiene que huir de discursos preconcebidos, en plan cyborg. Debe ser, en nuestra opinión, un proceso líquido, honesto, con un objetivo claro y definido, con un plan de trabajo concreto en sus propósitos. Debe ser, en definitiva, participación.

Estaría bien tener esto en cuenta, más que nada para no dejarnos la participación por el camino y que termine siendo otra cosa.